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jueves, 3 de septiembre de 2009

¿Brasil o Argentina?

El duelo futbolístico entre Brasil y Argentina es uno de los más emblemáticos de este popular deporte como lo es la eterna discusión entre los amantes del fútbol si fue mejor Pelé o Maradona.
A pesar que por los títulos obtenidos pareciera que Brasil llevara la delantera en la predilección de los aficionados, según donde se instale el debate uno u otro puede resultar ganador del favoritismo. En continente americano los Cariocas sacan ventaja por su simpatía mientras los Gauchos se han ganado por su perfil soberbio e imperativo el rechazo de sus pares latinoamericanos. Sin embargo, en Europa, los preferidos son los argentinos por la cantidad de craks que han triunfado en los clubes europeos desde siempre; desde D’estéfano hasta Messi, muchas son las estrellas que brillaron y dejaron una buena imagen como deportistas y personas en el viejo mundo.

El sueño de los futboleros argentinos es llegar a una final del mundo con Brasil, ganarle sobre la hora y si es posible con un gol con la mano, esto pinta de cuerpo entero a los pamperos que, como pasó con Inglaterra, desea fervientemente ganarle a su clásico rival y que éste quede burlado por una trasgresión oculta para la diosa justicia. Por su lado, los brasileros sueñan en la misma final en un mundial pero ganándole a sus históricos adversarios con una goleada descomunal.

Revisando los fríos números desde la primera vez que se enfrentaron Brasil y Argentina, exactamente el 10 de julio de 1916 en que empataron en un gol por bando, los reyes del carnaval solo aventajan a los Tango en que tienen cinco Copas del Mundo contra dos de Argentina. Pero los hoy dirigidos por Don Diego cuentan en su haber con las goleadas mayores entre uno y otro, la más estrepitosa se suscitó el 5 de marzo de 1940 cuando Argentina le ganó a Brasil por 6 a 1.

Los argentinos guardan en el recuerdo encuentros relevantes frente a los acérrimos rivales, entre ellos la paliza del Sudmaricano de 1957- Argentina le ganó la final y obtuvo en campeonato-; el del Mundial 90 cuando con aquel golalazo de Caniggia tras el pase de Maradona o la vez que dejó a Brasil fuera de la Copa América en Ecuador después que Sergio Goicoechea le atajara varios penales. Hace un año, Argentina pasó a la final de los Olímpicos después ganarle a su enemigo de siempre, ganando luego otra vez ese título que Brasil nunca obtuvo.

Si bien Argentina estuvo 13 años sin poder ganarle a Brasil, entre 1970 y 1983 cuando por fin rompió la racha adversa en el estadio Monumental de Buenos Aires con un gol de Gareca, los gauchos llevan la primera posición en las estadísticas:
Jugaron 71 partidos oficiales, de los cuales Argentina ganó 29, Brasil 26 y empataron en 16 oportunidades.

Pero los números distan mucho del calor de la pasión. Decir que Argentina sea mejor por haberle ganado más veces sería injusto, concluir toda discusión en que Brasil es superior por haber ganado 5 Copas del Mundo resultaría arbitrario.
¿Quien es mejor? ¿Brasil o Argentina? ¿Quién fue el mejor jugador de la historia?
¿Pelé o Maradona?

Todo este dilema provocará en el tiempo millones de discusiones bizantinas, nunca dos o más personas se pondrán de acuerdo en esta disyuntiva.
La mejor Selección entre las dos es precisamente esa que Usted dice, sin lugar a dudas, Usted tiene razón…



Desde Argentina Osvaldo"Tucho"Heredia

lunes, 27 de julio de 2009

DEVALUADO FÚTBOL ARGENTINO

Tras el final del Clausura, donde Vélez Sarsfield se alzó con un título ungido de dudas y sospechas, denuncias de soborno y todo el público en contra (salvo el del propio Vélez, claro) que veía en el humilde Huracán el mejor y más noble equipo del torneo, estamos otra vez en los prolegómenos de un nuevo campeonato, que como siempre, nadie sabe a ciencia cierta si va a comenzar o no; aunque las amenazas de suspensiones, demoras o cancelaciones no sean al final otra cosa que inocentes escaramuzas.

Esta vez, las razones son contundentes, pero en Argentina todo se minimiza, como la Gripe A que ya mató más gente que en cualquier parte del mundo, o la crisis global de la cual pareciera que este país está inmune mientras crece la desocupación y la pobreza. El fútbol no está eximido del común escepticismo argentino; los clubes se encuentran en situación de quiebra, casi todos, pero los dirigentes no se dan por enterados. Un deporte que mueve millones por ser una cantera inagotable de talentos que se exportan cada semestre pero que no sale de su precariedad en el ámbito local.

Sergio Marchi, Secretario general del sindicato de jugadores alertó a los clubes que el campeonato no comenzará el 14 de agosto, como está previsto, si no saldan las deudas que tienen con sus planteles. Por otro lado, la AFA (Asociación de Fútbol Argentino) no permitirá que las entidades con cuentas en rojo inscriban nuevos jugadores si no saldan los pagos pendientes; el tesorero de AFA, Carlos Portell, apeló a una amplia reforma en los salarios de los futbolistas: “Hay que rever las remuneraciones por que son siderales. El fútbol argentino se tiene que adecuar al mundo en que estamos viviendo”, dijo Portell.

A todo esto, que no es poco, se suman las solicitudes de Maradona con los cambios de escenarios, en estadios que no están aptos para tales eventos como el próximo con Brasil donde el Seleccionado se juega la clasificación sin tener que recurrir al repechaje. El hecho es que los estadios y los campos de juego están deteriorados, se necesita mucho dinero para refaccionarlos, ponerlos en condiciones para que FIFA autorice los cambios y precisamente es el dinero lo que falta en los clubes y la AFA retacea.

Es increíble que instituciones como River, Boca o San Lorenzo, se encuentren en situación de bancarrota, con bienes embargados y juicios millonarios a causa de la morosidad que mantienen con jugadores, proveedores, trabajadores etc. etc. Solo con jugadores, los clubes de primera división tienen una deuda de 30 millones de pesos (unos 7 millones de dólares) que responden a sueldos y premios atrasados. Emerge a simple vista el hilo de corrupción ya que nada más que en ventas al exterior han recaudado mucho más dinero que lo que figura en el debe; a ello se suman los ingresos de la televisión, boletos, publicidad y otras yerbas. Como en el gobierno, hay un triángulo de las Bermudas por donde grandes cantidades de dólares se esfuman, por que vale la aclaración que los clubes deben en pesos argentinos pero cobran en dólares o euros. En Argentina siempre se dijo que hay industrias quebradas e industriales millonarios; hoy esto aplica al fútbol, clubes pobres y dirigentes ricos.

Al fútbol argentino le falta bastante de sensatez, sobre todo en la dirigencia, que está dejando que el hoyo sea cada vez más profundo y oscuro.

Por ahora, como la moneda, el fútbol argentino está devaluado, hasta en el juego, por que los partidos son de muy baja calidad y el seleccionado, aún con grandes estrellas que brillan en Europa, deja tanto que desear que no sabemos todavía si vamos a estar en el próximo mundial.

Desde Argentina: Osvaldo “Tucho” Heredia

lunes, 16 de marzo de 2009

Futbol Tango

Cuando ya se jugó la sexta fecha del fútbol de primera división en Argentina, observamos que impera la irregularidad, continúa la violencia, el nivel de juego es mediocre, la economía de los clubes está infectada de corrupción y el fútbol, como deporte de habilidad y técnica languidece.


Fútbol Tango, un llanto los partidos, tiempos viejos que no volverán, jugadores veteranos que vuelven con la frente marchita. Los casos más elocuentes: Gallardo en River y Abondanzzieri en Boca. Pero hay muchos casos más de muchachos que, como reza un tango, “vuelven al barrio a beberse la última copa”. La milonga triste es que ninguno es ya tan pibe, veteranos que regresan con la bolsa llena de dólares pero sin el talento y la dinámica de otras épocas.


Decir que la portería del club más popular está custodiada por un arquero que casi provocó el descenso de su equipo en España o que River Plate dependa de un diez que llegó de Europa averiado y un jugador que pesa ciento dos kilos es un verdadero tango.


Por el juego seis, este torneo ya se devoró cuatro técnicos, Llop en Racing, Alfaro en Rosario Central, Astrada en Estudiantes y Labruna en Gimnasia de Jujuy. Pero según las expectativas difícil sean éstos los últimos en dejar su club antes de cumplir con su contrato.


De los aquí llamados los “Cinco Grandes” sólo River puede ver de cerca el cenit de la tabla en un afortunado tercer puesto. Boca, Independiente y San Lorenzo navegan por debajo de la mitad y Racing no despega del fondo con cuatro puntos obtenidos de los diez y ocho disputados.


Como aditamento especial, el público se aleja de los estadios a causa de la violencia. El domingo 15 de marzo, muy cerca del barrio de la Boca, facciones de la hinchada, la famosa “12”, se enfrentaron a balazo limpio en plena calle hiriendo a una mujer de 78 años que acertó a pasar por el lugar. Toda una guerra campal sólo por la disputa del poder donde parece ser que se juegan muchos miles de pesos en acciones que nada tienen que ver con el fútbol deporte.


La torcida de Boca no es la excepción, los “barras” de casi todos los clubes ejercen el poder mediante la violencia apañados por los directivos que utiliza a estos grupos para misiones varias, en los estadios y en los actos sindicales o políticos.


Como para colocarle la última nota al compás del 2x4, el del tango; la última estrofa nos reza sobre la perfidia y el desconsuelo que envolvió al técnico de la Selección y el número diez de Boca.


Maradona habló sobre “Tristelme” en un programa de televisión y Don Román se sintió despechado, defraudado en lo más íntimo. Acongojado y mal herido, decidió abandonar uno de sus más grandes amores, la Selección. Pero ni es la primera vez que Riquelme renuncia al combinado mayor por sentimientos encontrados, ni ahora fue por causa de lo que dijo Diego.


El diez xeneize se alejó del Barcelona, del Villareal y antes de Boca, siempre por el mismo motivo: él no era actor principal. No acepta ser actor de reparto, quiere siempre ser la figura en toda marquesina. Sufrió cuando la tribuna de Boca aplaudía a Palermo por sus record de goles. Mucho más cuando después de ganar en Francia, Maradona declaró que la Selección es Mascherano y diez más (sic). Ese fue el verdadero motivo de su renuncia. El técnico ya no lo extraña. La gente no dejará de amar la camiseta argentina por la falta de Riquelme.


El fútbol argentino es un tango. Melancolía, pasión, amor y odio. Un continuo volver con la frente marchita.


OSVALDO "Tucho" HEREDIA

martes, 20 de enero de 2009

Campeones políticos pt 1


En Inglaterra, donde impera hoy el fútbol más competitivo y de mejor nivel del mundo en el plano deportivo e institucional, son empresarios y magnates poderosos los que pilotean los clubes logrando resultados fabulosos. El fútbol es un negocio empresarial extraordinario. De allí los colosales estadios, las adquisiciones multimillonarias de jugadores y ganancias incalculables en publicidad y apuestas.


En España o Italia, todavía predomina la fuerza social de las entidades deportivas, beneficiadas en los últimos años por la fuerza del Euro y su economía ascendente. El fútbol es un espectáculo caro, el mayor porcentaje de butacas es comercializado mediante el sistema de “Abono anual” a precios altos dejando un bajo número de asientos para la venta circunstancial en cada partido.

Brasil sostiene el sistema popular. El pueblo sigue llenando los estadios ignorando los avatares de todas las crisis. Los cariocas cuentan además con la mayor cantera del mundo y los clubes son verdaderas fábricas de jugadores.


Así, cada país busca los recursos apropiados para mantener con vida al deporte más popular que en los balances generales, en la mayoría de los casos cada institución descubre que son más los sinsabores que los éxitos, más pérdidas que ganancias. Si no existiera el interminable fuego de la pasión y el amor incondicional de sus hinchas, muchos habrían desaparecido.


Y ya que hablar del fútbol argentino me compete en esta columna, bueno sería relatarles como subsisten y continúan con vida el mayor número de clubes en un país que navega en el mar de las crisis de forma constante.


Cualquier espectador del mundo se preguntará de donde recaudan las entidades argentinas al ver por televisión los estadios semivacíos. Hoy el aficionado prefiere mirar los partidos desde su casa a exponerse a los graves peligros que acechan fuera y dentro de los estadios. Los clubes fueron obligados a gastar sumas siderales en circuitos cerrados de televisión, seguridad estatal y privada y pronto deberán incorporar vallas de vidrios blindados como para evitar hechos como el que protagonizó Riquelme hace poco tiempo en la Bombonera.


Es la televisión la mayor fuente de ingresos después de las ventas de jugadores al exterior. No todos tienen la posibilidad de exportar craks muy seguido.


Pero así como el lavado de dinero es un flujo de divisas importante que sustenta a clubes en algunos países, en Argentina casi todas las instituciones son apadrinadas por políticos, estén o no en funciones de gobierno. Claro está que si el padrino cuenta con un cargo importante, como gobernador, alcalde, ministro de gobierno o es el mismísimo presidente de la Nación mejor le irá al club mimado por éste.


Casos elocuentes hay mil, pero basta mencionar algunos pocos que quedaron como verdaderos paradigmas del “padrinazgo político”. El más emblemático fue aquel tricampeonato del Racing Club allá por la década del cincuenta, en pleno apogeo del Presidente Juan Domingo Perón fervoroso hincha de la “Gloriosa Academia” como el bien decía. Otro significativo resultó la predilección de Carlos Menem por su River Plate. Don Carlos no solo influyó abiertamente en varios torneos ganados por River en los noventa, también hablaba constantemente con su coprovinciano Ramón Díaz para discutir la formación de la escuadra “Gallina” y cuidado con desoír sus sugerencias.


continuará...

lunes, 22 de septiembre de 2008

VISIÓN ARGENTINA



Hasta la década pasada el fútbol mexicano resultaba casi desconocido en Argentina, un país que sólo tenía en la mira del deporte más popular hacía Europa, Brasil y Uruguay. Ámbito futbolero por excelencia, la Reina del Plata posee millones de aficionados que descubrieron al fútbol azteca después de sus participaciones en las Copas de América y Sudamericana. México pasó de ser un invitado de piedra a un protagonista de temer por su par pampeano. Imposible para el gran negocio del fútbol dejar fuera a los clubes mexicanos, que generan ganancias millonarias con su sola participación.


Pero para los gigantes del Sur, los clubes brasileros, uruguayos y argentinos; la integración de sus amigos del Norte resultó un verdadero dolor de cabeza.

A la soberbia argentina le costó mucho absorber que un ignoto club con nombre de entidad médica para la jerga local como Cruz Azul le ganara a Boca en la mismísima Bombonera. Ya River había sufrido en el Monumental el atropello del Atlas que le jugó de igual a igual en su propia casa, dejando un resultado en los números que aún hoy despierta las dudas y genera polémica.


El golpe de Nock Out lo fue, sin dudas, la noche inolvidable en que Chivas dejó afuera a Boca cuando el Bofo y los Vergara Boys humillaron al universo Xeneize. La impotencia boquense sólo atinó con un escupitajo de su técnico que concluyó en su defenestración y el convencimiento que definitivamente el fútbol mexicano le había perdido todo respeto- y digo respeto por que miedo no le habría tenido nunca- al argentino.


“La Noche Triste” no fue para los mexicanos aquella vez sino para los argentinos, escépticos hasta ese momento. Seguros desde allí en más que los equipos mexicanos, selección incluida, son un hueso muy duro de roer y que nunca más habrá que subestimar.


Para los muchos aficionados mexicanos que aún discuten y dudan de la importancia de su fútbol en América y en el mundo, sería bueno hacerles saber por lo menos la visión argentina, que tal vez pueda ser un referente válido.


Para los hinchas del Guadalajara especialmente, quizás valga contarles que Chivas era aquí hasta hace unos pocos años la marca de un wiski, hoy es un equipo mexicano; aquel que se le rió a carcajadas en la cara a Boca.


Que Vergara sería un apellido de vaya a saber quien y hoy es el nombre de ese “magnate mexicano” dueño de Las Chivas.


Clarín, uno de los periódicos más importantes de América, ya dedicó tres extensos reportajes a lo que será el estadio del Guadalajara.


Boca Juniors estuvo el año pasado muy interesado en incorporar a Omar Bravo y Oswaldo Sánchez, cuando custodiaba la portería de Chivas, fue considerado por el Diario Olé como el mejor portero de América.


Sin lugar a especulaciones y con total objetividad ya que no debo favores ni cebollazos a nadie, opino que Vergara significa un antes y un después desde el Guadalajara para el fútbol mexicano. Ignorarlo sería una necedad, aún para sus detractores.


El Fútbol de Mexico está hoy en un pedestal mucho más alto de lo que los mismos mexicanos no pueden o no saben ver.


La visión argentina, si sirve de algo, irradia un nivel superior del que tiene el periodismo y la afición mexicana de su propio fútbol.


Cuando pienso en ello, recuerdo aquel relato que suelen contarme mis amigos mexicanos sobre los cangrejos…

Desde Argentina Osvaldo "Tucho" Heredia

jueves, 11 de septiembre de 2008

EXTRANJEROS EN LA SELECCIÓN


 

El seleccionado argentino de fútbol está, sin dudas, entre los mejores del mundo. Sus individualidades lo han destacado siempre y aún con pocos galardones, en cada mundial es un protagonista temido, infaltable.


Figuras que constantemente brillan en Europa, hacen muy difícil su conformación por la abundancia de jugadores de calidad en cada puesto. Característica del ser argentino, el individualismo, hace que formar un equipo sea para cualquier entrenador una tarea agobiante. Para el técnico otra carga muy pesada significa el cuestionamiento de toda la afición por cada jugador elegido. Imponer ante la prensa y el público su decisión es estar continuamente en el sillón de los acusados.


Alfio Basile no es la excepción. Y aunque ya cuenta con la experiencia en esto de estar en el banco de la selección y con una personalidad férrea que en cuestiones de fútbol parecen estar más allá del bien y del mal, el técnico  no trabaja todavía muy convencido en que sus elegidos sean los mejores.


La causa principal y gravitante es que, salvo Riquelme en este caso, parece ser que para los argentinos es condición ineludible trabajar en el exterior para que un jugador integre su selección. De tal manera, surge que solo después del gran error en el gol de Paraguay, el Pato Abondanzzieri no es digno de estar como titular en la portería. Hasta ahora, nadie se había notificado que jugando en Europa, fue el arquero con que el Getafe descendió a la segunda categoría de España. Muy pocos saben a ciencia cierta donde juegan hoy Díaz, Heinze, De María o Carrizo. Con que no jueguen en Argentina es suficiente. Y si es en Europa, mejor.


Si algún día un gobierno se decide a cobrar los derechos de exportación de jugadores que emigran cada semestre, los pases del fútbol serán el mayor ingreso para el país, superando a la carne, el trigo y la soja.


Empresa más que ardua para el técnico seleccionador, viajar por el mundo, observar a cada uno, elegir unos cuantos, reunirlos tres o cuatro días antes, seleccionar once y echarlos a correr. Hagan lo que saben. Demuestren por qué han pagado millones por ustedes.


Algunas otras variantes condicionantes son: haber jugado en Boca o River principalmente. Tener como sponsor las marcas más importantes y estar en la mira de otro club europeo que pagará otra carrada de Euros si funcionas bien en tu selección.


Como contradicción determinante, contar con los mejores jugadores no significa que sea fácil formar una selección. Que lo cuente Bilardo, que aún teniendo a Maradona en su plantel, no pensaba volver a su país si no conquistaba el título en México.


Ignoro, o me hago que ignoro, como será en otros países; pero en Argentina no siempre el que lleva la chaqueta de técnico es el que forma el equipo.


No hay que olvidar que el presidente de AFA es el vicepresidente de FIFA.


No hay que olvidar que con un equipo de doscientos millones de dólares Argentina quedó afuera en la primera instancia en 2002.


Por algo, a todos los jugadores de la selección, en Argentina los llaman “los extranjeros”…

 


Desde Argentina Osvaldo "Tucho" Heredia

martes, 26 de agosto de 2008

MÁS VALOR QUE EL ORO

El Seleccionado argentino de fútbol acaba de obtener la medalla de oro en los juegos olímpicos. No es poco. Es demasiado para un equipo cuyos integrantes están desparramados por el mundo, producto de la diáspora constante de jugadores al término de cada torneo. Esta situación, la de tener muchachitos expuestos a distintas culturas, husos horarios, alimentos y disciplinas de trabajo; hace muy difícil la tarea de cualquier técnico que cuenta con poco y nada de tiempo para reunirlos, transmitirle sus ideas tácticas y formar un grupo homogéneo, dúctil y preparado para cumplir objetivos de tanta importancia.



Sin embargo, este seleccionado lo logró. Además del buen trabajo de Sergio Batista y su equipo de colaboradores, la calidad y el atrevimiento de los jóvenes, con la ayuda de algunos más experimentados como Riquelme y Mascherano, se conjugaron para llegar a la meta y recibir la presea dorada.



Pero hubo algo, que tal vez por esa idiosincrasia extraña del argentino, pesó más que la mismísima medalla de oro traída de China. Y eso fue el triunfo frente a Brasil.

La mañana (10am) que el seleccionado argentino enfrentaba a su archirival de todos los tiempos, millones fueron los hombres, mujeres y niños que abandonaron sus tareas alterando el ritmo del país de forma asombrosa. Éstos fueron muchísimos más que los que se desvelaron y durmieron pocas horas en la madrugada del sábado cuando Argentina disputaba la final por el galardón máximo de las olimpíadas.



Y aunque parezca mentira, mucho mayor fue el festejo. Ganar y hacer sentir humillado a Ronaldinho y compañía significa de un valor incalculable para cualquier argentino que se precie de tal. Lo importante era ganar, y si es posible por abultada diferencia, a los que tantas veces hicieron sentir a los argentinos que ellos son los mejores en fútbol con sus logros obtenidos. La eterna antinomia Pelé-Maradona. Maradona-Pelé.



Las frías estadísticas rezan que hacía 34 años que el seleccionado argentino no le ganaba por ese resultado a su par de Brasil. Fue en 1964, en el estadio Pacaembú, con goles de Roberto Telch(2) y Ermindo Anega y Pelé jugando ese partido. Pero esas son sólo estadísticas. Datos y números que emergen desde el recuerdo cada tanto.



Para el aficionado argentino, para los argentinos todos, para aún los pocos que no profesan la religión futbolera, el seleccionado argentino cumplió con creces en los juegos olímpicos aquella fría mañana en el sur del continente en que sus muchachos apabullaron a Brasil.



Al final, en el siguiente partido, venció a Nigeria y obtuvo la medalla de oro. Pero eso es solo una anécdota para los argentinos.


El rédito, lo más importante, es haberle ganado a Brasil.


Eso pesa más que todo el oro del mundo…


Desde Argentina OsvaldoTucho Heredia

martes, 19 de agosto de 2008

El Efecto Maradona


El fútbol argentino parece ser una cantera inagotable de jugadores que luego de cada vez menores períodos en los clubes locales, se desparraman por todo el mundo y es muy difícil hallar algún torneo en cualquier lugar del globo donde no juegue alguno.


Lo primero que hace un papá cuando su vástago varón practica sus primeros pasos, es comprarle un balón y la casaca del cuadro favorito. En Argentina, niño que no juega fútbol, niño que es catalogado como “bicho raro”. Ni la televisión en su mejor momento, ni los juegos de computadora hoy, logran superar el interés de los pequeños por correr detrás de una pelota. En el barrio o en la escuela, donde puedan reunirse más de 4 o 5, siempre hay un equipo. En los cumpleaños, en las reuniones familiares o en el patio del colegio, los bajitos nunca olvidan a la tan amada pelota. Que nació con ellos, que formará parte de su vida, una parte muy importante casi desde el vientre materno.


Junto al comienzo del primer grado escolar, el 90 por ciento de los varones son llevados de la mano de sus papás a escuelitas de fútbol para que allí den sus primeras patadas al balón y dejar por sentado que si bien es obligación estudiar, nunca habrá que descuidar este deporte, que es la alternativa igual o tan importante como el estudio para el futuro del pequeño individuo.


Existen hoy en el país más de mil Escuelas de Fútbol privadas, en muchos casos dirigidas por ex jugadores o empresarios que vislumbraron el gran negocio en la preparación de futuros valores. A estas llamadas escuelitas de fútbol, acuden niños desde los 5 años hasta los 9 o 10. Luego, aquellos que presentan un potencial interesante, emigran hacía clubes donde competirán con otros cientos la descarnada lucha por llegar en pocos años a primera división o quedar frustrada la ilusión en el camino, ya que la lucha es voraz y despiadada. A estas alturas, el estudio será en la mayoría de los casos algo del pasado, y cuanto más asome la calidad del jovencito, el fútbol ocupará las 24 horas del día con el único objetivo de profesionalizarse, jugar en primera o ser transferido al exterior siendo aún casi un niño. El referente más elocuente es Leonel Messi, quien emigró a Barcelona cuando apenas tenía 10 años.


Maradona, resultó un parte aguas en la convivencia de los “pibes” argentinos con la pelota. Ya no volvió a ser el simple juego que acompañaría al varón como deporte favorito. A partir del Pelusa, los padres de varones, sobre todo los de clase más baja, soñaron con emular también ellos a Don Diego; llevar con tenacidad cada día a su pequeño hacía el club, escuelita o cualquier escenario donde un DT improvisado descubriera en su hijo al futuro crak que saldrá en la portada de todos los periódicos deportivos, jugará en Europa y ganará millones de dólares, asegurando su vida y la de toda la familia.


Dio comienzo así el “Efecto Maradona”. Miles y miles de niños son expuestos por sus padres, padrinos o tíos para que demuestren sus habilidades. Los pequeños son exigidos al máximo a pruebas interminables, campeonatos y sacrificios de todo tipo con tal de llegar a una meta muchas veces inalcanzable por el desgaste psíquico, físico o simplemente por no contar con las cualidades que amerita el fútbol.


Pero los que van asomando como jugadores de cierta calidad tienen en un 99 por ciento una particularidad que emerge del paradigma Maradona. Todos, o casi todos, deambulan por el medio campo. Muy difícil hallar porteros, defensores y ni que hablar de delanteros con ansias de gol. El efecto es claro, ¿Dónde jugaba Diego? en el medio; Que número exhibía en su espalda? el 10.


Es así que a partir de los comienzos de la década del 90, todos pasaron a ser pequeños pichones de Maradona. Ni qué hablar si el niño dominaba el balón con el pie izquierdo, ye tenía medio futuro asegurado.


Desde hace algunos años en el fútbol argentino predominan los medio campistas. Todo producto del Efecto Maradona . Mucha gente en el medio campo, muchos mediocres en las defensas y pocos goleadores. Martin Palermo, con todas sus limitaciones, es uno de los más goleadores con 190 tantos en su carrera en Boca, muy lejos de aquel Ángel Labruna que solo en River conquistó 293 siendo el máximo goleador argentino en la década del 50; nunca alcanzado en el país por otro jugador hasta el momento.


En el presente, nada ha cambiado. Miles de pibes aspiran llegar a ser el futuro Diego. Miles de padres sueñan con ver a su hijo en el pináculo de su carrera como la estrella máxima del fútbol con la casaca número 10 y miles quedan en el camino sin descubrir que tal vez hubieran triunfado como delanteros o férreos defensores de primera división.


El Efecto Maradona continúa. Mientras tanto, surgirán los Messi, los Buenanotte, los Riquelme y los goles, la expresión más relevante de este deporte, quedarán para más adelante. Tendremos pocos Passarelas y escasos porteros de calidad.


Eso sí, seguramente aquellos que surjan del efecto, engrosarán con millones las arcas de los clubes.


Si es por el buen fútbol, que el Efecto Maradona no muera nunca…

Desde Argentina: Osvaldo Tucho Heredia

domingo, 10 de agosto de 2008

Comenzó el Apertura en Argentina



Con más expectativas que buen fútbol comenzó el Torneo Apertura de Primera División de Argentina. Muchas caras nuevas en todos los equipos, salvo Boca que fue el único que no presentó ningún debut en esta primera fecha. 23 goles de los cuales 4 convirtió Boca Juniors quien acompañado por 8 equipos en la punta de la tabla es el que está en el cenit de las posiciones por ser el más goleador.


Facundo Sava(Arsenal) Jairo Castillo(Godoy Cruz de Mendoza) Boselli(Estudiantes) y Jorge Sand(Lanús) fueron los que lograron marcar 2 veces en el primer encuentro del campeonato.


Este Apertura 2008 es el comienzo con más renovaciones de jugadores de los últimos años. Sin embargo, paradójicamente los planteles con más cambios son los que menos rindieron. Solo Newels ganó de visitante, club que dio de baja a 14 jugadores e incorporó a 12. Como en cada receso, emigraron los mejores y los equipos especulan con realizar una buena campaña con elementos nuevos, algunos de vuelta del exterior y la mayoría que pasaron de un club a otro que seguramente tardarán en adaptarse. El acople no será cosa fácil. Las pruebas están a la vista, Boca, con los mismos de siempre, ganó por goleada.


La situación contractual de casi todos los jugadores con los clubes es casi la misma, las instituciones no son dueñas de nada. Un 90% de los deportistas pertenecen a grupos empresarios que otorgan el préstamo del jugador por una o dos temporadas; una forma de “rentar” gente para el escaparate o esperando surja una oferta del exterior para venderlo definitivamente. Mientras tanto los clubes se hacen cargo de los sueldos, las primas, los premios y el seguro; muchas veces de jugadores que no rinden ni el 50% de las expectativas y por lo tanto no llegan a ser titulares por mucho tiempo.


No está bien el fútbol argentino, solo individualidades que van emigrando a medida que sobresalen un poco más que otros. Las economías de los clubes está diezmada por las malas administraciones y por una corrupción que ya está enquistada hasta el hueso. Sin embargo, gracias a Dios, de cada torneo emergen unos pocos como Buenanotte o Noir, quienes mantienen la llama encendida para no dejar de creer que Argentina sigue gestando perlas valiosas del fútbol cada año.


De todas maneras, lo más importante es que la pasión del hincha se mantiene intacta y que por ahora, está vigente la excusa de que “esto recién comienza”.


Desde Argentina: Osvaldo Tucho Heredia

lunes, 4 de agosto de 2008

Nuevo torneo en ARGENTINA



Argentina, un país que no puede vivir sin fútbol, tendrá este viernes 8 de agosto el comienzo de un nuevo torneo con todas las expectativas que este acontecimiento provoca. Cada hincha de cualquiera de los 20 equipos participantes cobija la férrea esperanza que en este campeonato todo será mejor. Hay muchas razones para el optimismo, a veces desmesurado, pero nadie piensa en fracasos. Después de todo, todos arrancan de cero. Los motores ya están en marcha, la mayoría con refuerzos, con nuevas adquisiciones; listos para la pitada inicial de una competencia corta, como en esas carreras de caballos de pocos metros, donde no queda lugar para cambiar de aire. El que se queda en la largada muy difícil le resultará recuperarse.


Aquí no hay liguilla, no hay segunda oportunidad, el que llega primero se alza con el trofeo; el que tropieza o se distrae en un par de partidos deberá esperar hasta el próximo campeonato. En este fútbol argentino, como en el tango, una jugada fortuita puede convertirse en una tragedia. La gloria o el cadalso.

Los equipos “grandes” realizaron recambios, compraron en el mercado local pero desangraron sus planteles vendiendo al exterior en Dólares y Euros. Independiente transfirió a Denis; San Lorenzo a D´alesandro y Placente; River a Carrizo, Nuñez y Abreu. Solo Boca y Racing lograron obtener más incorporaciones que éxodos.

Pero como reza un apotegma lunfardo “ojo al piojo”, por que también los llamados chicos han renovado sus formaciones. Estudiantes de la Plata recuperó al viejo y conocido Calderón, aquel goleador de Atlas; fichó a la Gata Fernández, repatrió al portero Barboza, logró el pase del ex Boca Boselli y seguirá contando con el talento y la experiencia de la Brujita Verón. Gastón Sessa será el nuevo portero de Gimnasia y Esgrima de La Plata, club que vuelve a tener como delantero al goleador Roberto Pampa Sosa. Por su parte, Banfield, incorporó 5 jugadores de renombre, entre ellos a Pablo Ervitti, todos bajo la dirección técnica de Jorge Burruchaga.

Salvo la desafortunada actitud de Ortega que provocó su separación del plantel del primer equipo de River, que vamos a extrañar el buen fútbol de Riquelme y BuenaNotte en las primeras fechas y que la temperaturas bajo cero desalienten concurrir a los estadios, este fin de semana renace en Argentina una de las pasiones que caracteriza la idiosincrasia de sus habitantes, EL FÚTBOLLLLLLLLDDDD…

Osvaldo Tucho Heredia

martes, 29 de julio de 2008

JUGADOR ARGENTINO DEJA EL FÚTBOL POR ENFERMEDAD EN SU CORAZÓN

Fernando Casartelli, que milita en el Brest de Liga 2 de Francia, deberá abandonar la práctica de alto nivel ya que pondría en peligro su vida. "El médico constató que mi aorta supera el tamaño normal".

El defensor argentino del Brest, de la Liga 2 de Francia de fútbol, Fernando Casartelli, de 31 años de edad, dejará la actividad deportiva a causa de un problema en la aorta.

"En una resonancia magnética, el médico constató que mi aorta supera el tamaño normal.


En la vida cotidiana, esto no provoca problemas, pero no puedo jugar más al fútbol a alto nivel. El médico dice que podría jugar una temporada más pero habría riesgos y prefiero parar aquí", precisó el jugador.

Fernando Casartelli llegó a Brest en enero de 2007 proveniente del Amiens (L2). La temporada pasada disputó 17 partidos de la Liga 2 como titular en el equipo bretón.

El sólido defensor llegó a Francia en 2002 proveniente del club argentino Gimnasia de Jujuy.


Desde Argentina Osvaldo “Tucho” Heredia