sábado, 7 de marzo de 2009

3000 ANÉCDOTAS: Silvia Liliana González

La verdad es que hasta hace unos meses yo no era gran aficionada al fútbol, sólo me gustaba ver los partidos. Fue mi novio, quien si es gran aficionado, el que me empezó a invitar a más partidos en el estadio y desde hace un año he asistido muchas veces al Jalisco.

Obviamente tampoco conocía mucho de Boletín Marcador, siempre veía que de repente mi novio aparecía con una “revistita” en la mano con datos sobre el partido del día, pero jamás puse mucha atención en el lugar de donde lo tomaba.

Todo eso lo tuve que cambiar en la pasada Copa Libertadores, en el partido contra Colo Colo de Chile. Llegué temprano al estadio junto con mi novio, siempre busca estacionamiento cerca de Normalistas para salir más rápido del estadio. Como teníamos mucho tiempo, comenzamos a subir hasta el estadio, platicando y viendo como la gente iba llegando.

De repente, cuando llegamos al estadio mi novio me dijo… “¿tú traes mi cámara verdad?” Y pues yo le conteste que no me la había dado. El muy seguro me empieza a decir… “si amor, te la deje arriba de la cajuela en lo que me ponía mi chamarra”. Cuando entendió que yo nunca la tomé y que la había dejado ahí, le cambio la cara. Nada más me alcanzó a decir que iba a ver si aún estaba y que yo lo esperara. Antes de que echara a correr le pregunte, “¿y que hago o dónde te espero?” Y ya dándose la vuelta escuché, “pues búscame un Boletín de una vez”.

Después me contó que se fue corriendo casi 10 calles hasta donde nos habíamos estacionado, y por suerte que nadie había tomado la cámara (seguramente la confundieron con alguna basura y nadie le prestó mucha atención).

Pero mientras él iba corriendo por la cámara, yo me quedé “¿y ahora dónde busco eso?” Al principio pensé que quizás lo vendían en los puestos de la calle, pero luego de preguntar en el primero que vi, me dijo que no. Empecé a rodear el estadio y pregunté en un par de puestos más sobre si vendían Boletines, recibiendo en todos la misma respuesta.

Cuando ya casi le daba la vuelta a todo el estadio vi a 2 niños que iban leyendo el famoso Boletín, me acerqué a ellos y les pregunté que donde lo habían comprado, ellos me contestaron que se los habían regalado, y como eran 2 empecé a decirles: “anden regálenme uno, por favor, es mas les invito un refresco”, y fue con esto con lo que los convencí.

Mi novio me llamó al cel y quedamos de vernos en donde nos separamos. Cuando yo llegué él ya estaba ahí, y con una cara de orgullo le di el Boletín, pero cual fue mi sorpresa cuando él me contesta, “ah gracias amor, pero ya tomé uno.”

Le pregunté que de dónde lo había “tomado” y casi me da un ataque cuando me dice: “pues aquí atrás amor, ahí están esos 2 chavos regalándolos, por eso te dije que me pidieras uno”. (Hay que señalar que estábamos en la esquina de Iztacihuatl y Fidel Velásquez).

Cuando ya estábamos dentro del estadio y le conté lo que había pasado, nada más le dio risa y me dio un beso. Por cierto, ese día el Atlas gano 3 a 0.

1 comentario:

Armando Miguel Gonzalez dijo...

esta cura, describe muy bien lo que son las parejas, los hombres se nos olvidan las cosas menores y las mujeres no saben mucho de futbol y de cosas de hombres